El libro es fuente de educación

El libro es fuente de educación y con esta idea en mente se hace más fácil optar por trabajar grupo planeta. Pues se sabe que se está laborando en algo totalmente valioso, cuando de cultura y aprendizaje se habla.

 

Muchas de las personas para las cuales se trabaja son solamente lectoras apasionadas, pero otras se dedican a convertirse en verdaderos bibliófilos. En nuestros días el coleccionismo de libros antiguos, como en el caso del arte y de otras antigüedades, es un instrumento alternativo de inversión con un mercado internacional que, a pesar de su discreción, ocupa el tercer puesto en la cifra de negocio de las grandes casas de subastas internacionales tras la pintura y la escultura.

 

Los bibliófilos se agrupan con frecuencia en sociedades en las que anualmente se reúnen los más sabios investigadores y los más acaudalados coleccionistas. Estos apasionados, generalmente son individuos que aman la lectura, así como el admirar y coleccionar libros. Por supuesto frecuentemente crean una gran y especializada colección. También, saben, además, distinguirlas e identificarlas ya sea por la pureza de su texto, su tipografía, la calidad del papel y la encuadernación. Se convierten en verdaderos especialistas en la historia del libro y la literatura.